Recientemente clasificado como el país con el sistema de nóminas más complicado del mundo, Italia posee unas normas diferentes a las del resto de los países europeos, como por ejemplo Suiza. Las principales fuentes del derecho laboral italiano y de la regulación del procesamiento de pagos son el derecho de la Unión Europea y el derecho laboral italiano. Con estas fuentes, un equipo de nóminas puede anticiparse a las regulaciones de los convenios colectivos, los pagos de salarios de los meses 13/14, los impuestos, la seguridad social y los cálculos de seguros.

Convenios colectivos vigentes

Hay dos niveles de negociación para los convenios colectivos. El primero, y más importante, es el nivel nacional, que se utiliza para llevar a cabo debates nacionales entre los empleados, los empleadores y el gobierno.

Las segundas son las negociaciones a nivel regional o industrial, que por lo general tienen por objeto adecuarse al incremento del coste del nivel de vida.  Este nivel también incluye las negociaciones no relacionadas con el pago, como los derechos de información, las horas, la organización del trabajo, el período de prueba, etc.

Cerca del 80% de todos los empleados italianos de los distintos niveles están cubiertos por estos convenios colectivos. De hecho, una vez que el empleador decide incluir un ACB (Acuerdo de Convenio colectivo) con condiciones de empleo, éste se convierte en la base de todas las negociaciones y prevalece sobre la ley a favor del empleado. Por ejemplo, en Italia no existe un salario mínimo legal, pero el ACB define, a nivel sectorial, cuál es el salario mínimo, así como las renegociaciones salariales cada tres o cuatro años, cuando expiran estos acuerdos.

Pagos del 13º y 14º mes en Italia

Aunque es poco común en la mayoría de los países, según la legislación italiana el salario se distribuye en trece plazos, y el plazo adicional o decimotercero se paga en diciembre. Generalmente definido por el CBA y dependiendo de la industria, posición, estado y antigüedad del empleado, la decimocuarta cuota se paga normalmente en junio.

Consideraciones sobre impuestos, seguridad social y seguros en Italia

Impuestos El impuesto sobre la renta italiano, o IRPEF, se recauda progresivamente y el empleador lo deduce mensualmente del salario bruto en nombre del empleado, junto a los impuestos regionales y municipales variables. El estatus de residencia es relevante a la hora de calcular el importe del impuesto sobre la renta pagado. Todos los empleadores italianos están obligados a realizar este cálculo y notificarlo a las autoridades competentes.

Seguridad Social

Además de la obligación de declarar estos impuestos, existen cotizaciones a la Seguridad Social italiana que también deben ser calculadas y declaradas por el empleador y el empleado. Por ejemplo, todas las empresas deben inscribirse en el Instituto Nazionale Previdenza Sociale (INPS), donde la «clase de actividad» de la empresa determinará la tasa de cotización final de la compañía (26% – 29%). En el caso de los individuos, la situación laboral y la antigüedad inciden en las cotizaciones a la seguridad social. Estas contribuciones deben ser pagadas antes del día 16 de cada mes.

INAIL (Seguridad Laboral)

El INAIL, o Istituto Nazionale Della Pevidenza Sociale, es otra contribución obligatoria para todos los empleados italianos; cubre los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales. Al igual que los impuestos y las cotizaciones sociales, el INAIL es variable a nivel regional y también debe comunicarse a las autoridades competentes. Todas las cotizaciones varían en función de la región en la que vive el empleado, por lo que el empresario tiene la obligación de ponerse en contacto con las autoridades competentes para calcular la nómina.

Indemnización por recisiones del contrato de trabajo en Italia

Legalmente exigido en Italia y pagadero en cualquier caso de despido (despido, renuncia voluntaria, incapacidad, muerte, etc.) todos los empleados tienen derecho a recibir una indemnización por despido (tarattamento di fine rapporto) o TFR. Esta TFR se calcula sumando el salario bruto anual de cada año de empleo y dividiéndolo por 13,5.  Este pago no está sujeto a cotización a la seguridad social y está gravado con un tipo impositivo especial más bajo para la duración media de las cotizaciones a la TFR, que es de unos 7 años. Además, no hay ningún umbral y en la mayoría de los casos este coste es cubierto completamente por el empleador y procesado regularmente con la nómina.

Con los convenios colectivos específicos de la industria, la complejidad de impuestos y las numerosas consideraciones acerca de las cotizaciones a la Seguridad Social, es necesaria una revisión minuciosa a la hora de procesar la nómina de los empleados en Italia. Esta gestión, sin el conocimiento adecuado, puede derivar en un proceso complejo y lento que, sin embargo, puede evitarse utilizando una solución global de nóminas de confianza, respaldada por profesionales específicos de cada país.  Lo mejor, por lo tanto, es confiar en un socio experto en el país que le ayude a hacer su vida más fácil.