A expensas de que el parlamento británico pueda aprobar una prórroga en la salida del país de la Unión Europea en caso de que no se alcance un acuerdo con el bloque, el próximo 29 de marzo el Reino Unido saldrá de la UE. Las implicaciones fiscales de este “Brexit” deberán ser tenidas en cuenta, tanto desde el punto de vista de las empresas que tienen transacciones con sociedades del Reino Unido, como por parte de éstas con sus negocios en España.

Un día después de la escisión, a partir del 30 marzo de 2019, serán de aplicación las medidas derivadas de la consideración del Reino Unido como un país tercero y por lo tanto no le serán aplicables las correspondientes Directivas sobre IVA y sobre la devolución de IVA a establecidos.

Entre otras, existirán las siguientes implicaciones a efectos de Impuesto sobre el Valor Añadido, Impuestos Especiales, Aduanas y Comercio Exterior:

  • Las operaciones de adquisición o venta de bienes serán consideradas importaciones o exportaciones. En las importaciones, la base imponible del IVA deberá aumentarse en los correspondientes derechos arancelarios, transporte, comisiones de compra, seguro e Impuestos Especiales, en su caso, que se devengarán en el momento de la importación. Las exportaciones estarán exentas. En el caso de realizar operaciones aduaneras (importaciones o exportaciones), deberán disponer de un número EORI. A estas operaciones les serán de aplicación controles aduaneros y para-aduaneros, entre otros, controles sanitarios y fitosanitarios. Además se les impondrán todas las prohibiciones y restricciones en las importaciones y exportaciones de mercancías como mercancía proveniente de país tercero.
  • No habrá operaciones triangulares en las que esté implicado el Reino Unido.
  • Se aplicará el régimen de devolución de IVA a viajeros británicos por compras en la Unión Europea y las compras realizadas por éstos en los duty free de puertos y aeropuertos estarán exentas a efectos de IVA.
  • Será necesario identificar localización, destinatario y naturaleza de las prestaciones de servicio.
  • Se deberá nombrar representante fiscal residente cuando una empresa deba registrarse a efectos de IVA en un Estado Miembro.
  • Se aplicará la regla de uso efectivo recogida en el artículo 70.Dos LIVA, por el que determinadas prestaciones de servicios como asesoramiento, contabilidad, cesión de personal, auditoría, etc., quedarán sujetos a IVA en España cuando a pesar de que se localicen en Reino Unido su utilización efectiva se realice en España.
  • Las sociedades del Reino Unido deberán solicitar la devolución del IVA soportado en España mediante el procedimiento de devolución para no establecidos. Para ello deberán nombrar un representante fiscal en España, siempre y cuando exista reciprocidad de trato con respecto a las sociedades españolas.