La administración del presidente brasileño Jair Bolsonaro ha promulgado cambios en la ley vigente que regula la promoción de la cultura brasileña a través de iniciativas corporativas. A partir de ella, las empresas tendrán que ajustar su enfoque para cumplir con la nueva estructura de la ley “Rouanet”.

¿En qué consiste?

La Ley Rouanet o Ley para el Fomento de la Cultura es una medida promulgada por el gobierno brasileño para incentivar la cultura del país. Fue creada por la Ley 8.313/1991 y está considerada como un modelo innovador de mecenazgo cuyo objetivo es fomentar la creación de proyectos culturales en todas las regiones del país cada año.

La ley contempla que empresas y personas físicas pueden ofrecerse a patrocinar espectáculos, como exposiciones, conciertos, libros, museos, galerías de arte y muchas otras formas de expresión cultural, y se beneficien de desgravaciones totales o parciales en el Impuesto sobre la Renta.

¿Cómo funciona la Ley Rouanet?

Para poder optar a este beneficio fiscal, las empresas tienen que presentar un proyecto que se ajuste a los contemplados por la ley ante el Ministerio de Cultura. Si son aceptados, el Gobierno renuncia a la recaudación del impuesto de forma que esa cuantía se destine al proyecto cultural. Las sociedades sometidas al régimen fiscal del lucro real pueden llegar a deducirse hasta un 4% del Impuesto sobre la Renta correspondiente. Dicha deducción se hará efectiva en el ejercicio siguiente bien vía devolución, bien a través de una compensación con el Impuesto sobre la Renta a pagar.

Sin embargo, el 23 de abril de 2019, la “Instrução Normativa nº 2”, ha introducido algunos cambios en el reglamento de esta ley. Entre ellos, cabe destacar:

  • El importe máximo de captación por proyecto inscrito será de 1 millón de reales en lugar de los 60 millones que se aplicaban anteriormente;
  • El importe máximo por sociedad del sector cultural, será de 10 millones de reales. Anteriormente el límite aplicado era de 60 millones de reales;
  • Todos los beneficiados deben realizar al menos una acción de formación en junto con el Ayuntamiento del Municipio donde el proyecto será realizado;
  • El límite máximo de 1 millón de reales no se aplica a tres categorías de proyectos: restauración de patrimonio clasificado como histórico; construcción y mantenimiento de teatros y cines en ciudades pequeñas; planes actuales de entidades sin ánimo de lucro;
  • El nuevo texto establece límites para la captación de proyectos audiovisuales. Anteriormente no se especificaba nada.

 

El impacto en las empresas

Con estos cambios, el Gobierno espera mayor democratización en el acceso a los recursos, beneficiando nuevos artistas.  Paralelamente, con el objetivo de favorecer la descentralización de los proyectos de la zona de Rio – São Paulo, las empresas que presenten propuestas en regiones donde históricamente existen pocos proyectos culturales, podrán duplicar la cantidad en su cartera. En el Norte, Nordeste y Centro-Oeste, el beneficio de las empresas puede ser hasta el 100%. En la Región Sur y en los Estados de Minas Gerais y Espirito Santo, en un50%.

Entender los cambios regulatorios e implementarlos en la planificación corporativa implica nuevos desafíos y oportunidades para las empresas. Sin embargo, hay una cosa clara: el gobierno brasileño se ha propuesto acabar con las prácticas del pasado. Por tanto, las empresas que sean ágiles y estén al día, partirán de una posición avanzada para adaptarse con mayor éxito.