Cuándo, dónde y cómo comenzar con la internacionalización es uno de las decisiones más complejas que una organización puede hacer, pero es también una de las más beneficiosas, si se dan los pasos adecuados y contando con la información correcta.

En nuestra serie analizamos las complejidades que hay que considerar cuando expandimos nuestra actividad en el exterior, especialmente en lo relativo a la diferente legislación, regulaciones y regímenes fiscales, laborales y contables.

En nuestra nueva entrega, revisamos algunas de las complejidades que hay que tener en cuenta al comenzar a operar en Argentina.

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Contexto

Argentina es un país que destaca por la abundancia de recursos naturales (especialmente cobre, gas y petróleo), su industria altamente desarrollada y un capital humano que destaca por su formación. Aunque atractivo para los inversores extranjeros, estos pros se ven a veces superados por las contras, especialmente los que tienen que ver con la estabilidad económica.

La de Argentina es una historia de cambio y, en ocasiones, turbulencias. Fue uno de los países más ricos del mundo en la década de 1920. Desde entonces, ha introducido nueva moneda en hasta cinco ocasiones, ha registrado una inflación media del 105% (aunque la media de los últimos tres años es del 35%) ha suspendido la deuda externa cinco veces, y hoy sigue siendo el mayor deudor del FMI, con unos 44.000 millones de dólares pendientes de pago.

El gobierno argentino busca activamente la inversión extranjera. Las reformas para facilitar el comercio figuran a menudo en la agenda y el clima empresarial ha mejorado, aunque la inseguridad y las crisis siguen presentes en cierta manera. La infraestructura nacional necesita ser actualizada, lo que también es un escenario propicio para la creación de oportunidades. Sin embargo, su clasificación de 126/190 en cuanto a la facilidad para hacer negocios significa que todavía quedan cuestiones por resolver.

Oportunidades

Los sectores que ofrecen mejores oportunidades de inversión en Argentina incluyen los call centers, IT-telecomunicaciones, gestión de recursos naturales, hidrocarburos, salud, agricultura, sector automovilístico, o el de las energías renovables, entre otros.

Argentina cuenta con algunos de los recursos energéticos renovables más abundantes de América Latina: vientos constantes en el sur de la Patagonia, sol durante todo el año en el remoto noroeste, energía hidroeléctrica y biomasa alimentada por ríos, y extensas tierras de cultivo. El gobierno ha introducido nuevas leyes, como la Ley 27.191, que marca que la electricidad renovable debe contribuir al 20% del mix energético para 2025 y al 35% para el 31 de diciembre de 2030. En colaboración con la CFI para garantizar las normas internacionales, Argentina ha celebrado subastas de energía, adjudicando contratos por más de 6,5 GW entre 2016 y 2019. Entre 2021 y 2030 se espera añadir otros 14,8 GW de capacidad.

Inversión Extranjera Directa (FDI)

En la última década, los sucesivos gobiernos han introducido importantes cambios para fomentar la inversión extranjera, como el fin de los controles de divisas, la reducción de impuestos y la mejora de la transparencia respecto a los procesos administrativos y normativos. Las entidades extranjeras pueden desarrollar y llevar a cabo negocios con las mismas condiciones que las empresas locales.

Los extranjeros pueden tener la totalidad del capital, y no están sujetos a ninguna autorización o declaración, incluso con una participación mayoritaria, a excepción de los sectores del transporte aéreo (máximo 49%) y los medios de comunicación (30%). Sin embargo, existen algunas restricciones en cuanto a la propiedad de la tierra; los extranjeros no pueden poseer tierras de reserva de acuíferos o cerca de una Zona de Seguridad Fronteriza, y no pueden poseer más de 1.000 hectáreas en las zonas agrícolas más productivas.

Argentina se encuentra actualmente en un proceso de activa de activamente inversores extranjeros en los sectores del gas, la energía, la tecnología, la aeronáutica y las telecomunicaciones, y ha introducido cambios en lo relativo a su legislación para fomentar dichas inversiones. También se han puesto en marcha planes de desarrollo de infraestructuras regionales. Los programas existentes para promover la inversión van desde la devolución del IVA hasta los incentivos sectoriales.

En la actualidad, la IED se orienta principalmente hacia la industria manufacturera, la extracción de petróleo y sector minero, el comercio, la banca y otras entidades financieras, el sector de las tecnologías de la información y telecomunicaciones y la agricultura.

Estados Unidos, España y los Países Bajos aportan más de la mitad de la IED total de Argentina. Otros países inversores principales son Brasil, Chile, Suiza, Uruguay, Francia, Alemania y Canadá.

Doing business y establecimiento en el país

La puesta en marcha de una empresa en Argentina sólo requiere 11 días, por debajo de la media regional de 31 días. Hay varias estructuras corporativas disponibles en Argentina, aunque los tipos de entidad más comunes son:

Tipología Número de socios Capital Responsabilidad
Sociedad Anónima (SA) Mínimo 2/Sin límite ARS 100,000. Limitada al capital contribuido/acciones suscritas
Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL) Mínimo 2/Máximo 50 Sin mínimo, pero el capital debe ser adecuado al objeto social de la empresa. Limitada al capital contribuido
Sociedad Anonima de Capital Variable (S.A. de C.V.): Min: 2 (incluído un administrador) No maximum capital Limitada a la cantidad aportada

Impuestos y contabilidad

Argentina tiene tratados de doble imposición con 25 países y convenios bilaterales con la mayor parte de LATAM.

Las horas necesarias para llevar a cabo trámites fiscales en Argentina se mantienen en comparación con la media regional; las empresas dedican aproximadamente 312 horas al año a impuestos (la media regional es de 317 horas). El año fiscal va del 1 de enero al 31 de diciembre.

El sistema fiscal argentino es complejo, con impuestos federales, estatales y municipales, así como la seguridad social y la asistencia sanitaria nacional.

El tipo normal del impuesto de sociedades es del 30%, y los residentes y extranjeros reciben el mismo tratamiento fiscal. Las empresas no residentes sólo tributan por sus ingresos procedentes de Argentina, aunque se aplica una retención a los dividendos y a las remesas de beneficios de las sucursales.

También existen normas específicas sobre las ganancias de capital, las deducciones de intereses y la representación. Las pérdidas operativas netas pueden trasladarse a los siguientes cinco años, pero no se permite la retroactividad en lo relativo a las pérdidas.

Argentina utiliza las normas de contabilidad IFRS, aunque el paso esta normativa es todavía reciente (2018). Todas las empresas deben presentar anualmente el balance y la cuenta de resultados a los auditores, aunque éstos pueden ser internos o externos. Todas las empresas comerciales también deben elaborar anualmente el diario, el libro mayor y el seguimiento de las evaluaciones de existencias. La NIC29 («Información financiera en economías hiperinflacionarias») también debe aplicarse en Argentina.

Sistema bancario

Se aplica un impuesto sobre las transacciones financieras del 0,6% a todos los depósitos y retiradas. Además, las autoridades aplican estrictos controles de capital a las empresas que remiten beneficios al extranjero, limitando el máximo de compras en divisas.

Dicho esto, no es difícil abrir una cuenta bancaria comercial en Argentina, aunque hay que disponer de una entidad local.

Gestión de nómina y legislación laboral

La jornada laboral estándar en Argentina es de 48 horas semanales, pero hay muchas excepciones. Además, se calcula que el 30% de la población activa está «pluriempleada» o tiene un segundo trabajo. La legislación regula los contratos, que pueden ser muy rígidos, pero se completan mediante convenios colectivos y negociaciones individuales. Alrededor del 40% de los trabajadores están sindicados.

El salario mínimo es de 25.272 ARS/mes (265,457 USD/mes). La edad mínima para trabajar es de 14 años, y las vacaciones pagadas se basan en la antigüedad.

Las cotizaciones a la seguridad social pueden oscilar entre el 18 y el 23,5% de la nómina, y el régimen nacional de asistencia sanitaria supone una cotización del 6%. Los empleados también contribuyen a ambos regímenes (14% y 3% respectivamente).

En resumen

Argentina es un país lleno de oportunidades, pero también retos dada la idiosincrasia y realidad legislativa. Entre los problemas que suelen registrar las empresas al internacionalizarse en el país, podemos citar la burocracia argentina, que puede llegar a ser compleja, o el ámbito cultural, especialmente en lo relativo al mundoal empresarial.

En definitiva: el conocimiento y la experiencia locales son fundamentales para desenvolverse en el tejido empresarial argentino.

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